Blogia

Ahebu

¨Queda prohibido¨ por Pablo Neruda

¨Queda prohibido¨  por Pablo Neruda

 ¿Qué es lo verdaderamente importante?,
busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.
Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.
Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira se puede vivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:


Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.


Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.


Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.


Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.


Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.


Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.


Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.


Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que  con su falta el mundo se termina.


Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita


La felicidad no debería ser una meta. La felicidad debe ser una obligación

La felicidad no debería ser una meta. La felicidad debe ser una obligación

    

     Y, seguramente, no sea nada fácil para mi comenzar a escribir aquí lo que siento.

 

     Seguramente, me muera de vergüenza las primeras veces. Es muy probable que ni siquiera llegue a escribir durante una semana entera, pero... también cabe la posibilidad de que, este rincón de Internet, se convierta para mí en el único sitio del mundo en el que pueda ser yo misma.

 

     No sé para quien escribo, no sé quien me lee pero me arriesgaré. Existen un 1% de posibilidades de que entren aquí mis amigos, profesores, compañeros o cualquier miembro de mi familia, pero me arriesgaré. Me arriesgaré porque en realidad me muero de ganas de que me conozcan. Me arriesgaré porque es muy poco probable que me reconozcan detrás de ¨Ahebu¨, me arriesgaré porque necesito que sepan quien soy, que quiero, que hago cuando no estoy rodeada de gente, porque mis notas no son brillantes, porque no sonrío las 24 horas del día o porque odio la distancia. Tienen que conocerme, llevo ya varios años en este puto mundo, llevo muchos años conviviendo con ellos, intentando dejar que me conozcan y... no lo hemos conseguido. Sé que soy difícil, que tengo un carácter difícil, una vida difícil. Pero, ¿Y ellos? ¿Por qué no intentan saber algo de mí, porque solo se preocupan del resultado y les da igual el sufrimiento que conlleva llegar a algo, que encima, nunca es agradecido por nadie?

 

     Con la edad que tengo yo, no tenemos nada. No tenemos dinero, ni libertad de ningún tipo, apenas existen los amigos de verdad y la felicidad, la gran mayoría, solo sabemos encontrarla detrás de todo aquello que tenemos prohibido. Nada de tabaco (que es lo único que nos relaja), nada de porros (que es lo único que nos hace sonreír), nada de novios (que son los únicos que nos dan cariño), nada de alcohol (que es el único capaz de que seamos nosotros mismos), nada de fiesta (que es el único momento del día en el que no nos da la sensación de que sobramos).

 

      Estudiar, estudiar, estudiar, 10, 10 y 10.

 

      -He sacado un 8,5, mamá.

 

      -¿Y dónde está el 1,5 que falta hasta el sobresaliente?

 

      Uffffffffffff, ¡Vale ya! ¿No creéis? No creéis que necesitemos un poco de libertad. Necesitamos vivir nuestra vida. Hoy en día, tenemos el camino escrito desde que nacemos. Estudiar, estudiar, estudiar, boda, piso, familia, coche, parcela, otro niño, trabajar, trabajar y trabajar. No puedes salirte del camino ni para fumarte un puto cigarrillo y ¿Por qué? Porque todos los bares que tienes alrededor son de no fumadores y no encuentras una jodida maquina de tabaco o porque tanto piso, chalet en la playa, parcela y abrigos de piel, no te llega ni para un paquete de ducados rubios. Toda la vida embargado, para nada, para dejar a tu hijo un puto piso que ni le va ni le viene, en una ciudad que no le gusta y sin ninguna gana de vivir en el mismo techo de esos dos infelices que también a él pudieron joderle la vida.

 

      Es muy fácil seguir el camino que nos han impuesto. Es muy fácil porque no hay que preocuparse por nada, no hay que intentar ser felices (no está en el plan). Seguimos las huellas del suelo y hasta donde lleguemos.

 

      Sueño con tener valor para romper con lo impuesto.

 

      Sueño con tener valor para marcar mi propio camino.

 

      Sueño con tener valor para impedir que me sigan. ¿Por qué? Porque mi felicidad, seguramente, esté muy lejos de la tuya y, además, si no es así y nuestras vidas están muy cerca, una de la otra, eres tú quien tienes que encontrar tu camino.

 

      DESTINO: Felicidad Smile